PPK, Alfredo Torres, el indulto y el conflicto de interés

Dos libros publicados en estos días vuelven a confirmar lo que lleva comentándose en el Perú desde diciembre de 2017: el presidente ejecutivo de la encuestadora Ipsos Perú y columnista del diario El Comercio, Alfredo Torres, se reunió el 23 de diciembre de 2017 con el entonces presidente de la República Pedro Pablo Kuczynski para discutir la posibilidad de indultar al expresidente Alberto Fujimori.

Al día siguiente, el 24 de diciembre, en víspera de Navidad, la secretaría de prensa de la Presidencia de la República del Perú anunciaba el indulto concedido por el presidente Kuczynski con este comunicado:

Según relata el periodista Marco Sifuentes en este adelanto de su libro PPK KO: Caída pública y vida secreta de Pedro Pablo Kuczynski (Planeta, 2019):

En la mañana del sábado 23, Alfredo Torres expuso ante PPK y sus ministros las razones por las que un indulto en navidad era buena idea.

Por su parte, la periodista Rafaella León, autora del libro Vizcarra: Retrato de un poder en construcción (Debate, 2019), confirma también la reunión, aunque la sitúa al mediodía, y brinda más detalles al respecto (las negritas son mías):

«Quiero saber qué dicen las encuestas», le dijo PPK a Alfredo Torres, analista de la consultora Ipsos Perú, a quien citó en su casa el sábado 23 de diciembre al mediodía. Los últimos meses de 2017, los sondeos de opinión habían incluido la pregunta que inclinó finalmente la balanza en la decisión que tomó PPK esa Navidad. Ante la consulta de si estaría o no de acuerdo con que el presidente Kuczynski indulte a Fujimori, en promedio, entre el 50% y el 60% de entrevistados respondía que sí. De ese porcentaje mayoritario, una porción consideraba que Fujimori era inocente y la otra, que ya había cumplido su pena una cantidad de años suficiente para la edad y las condiciones del preso. PPK estaba claramente dentro de este segundo grupo.

Durante la conversación, que duró aproximadamente una hora, y en la que estuvo también presente el ministro de Defensa Jorge Nieto, el presidente comentó en voz alta que ya había ido anunciando que debía indultarlo. Parecía convencido de que tenía dos razones para proceder con su decisión: corresponder a Kenji por su apoyo al momento de evitar que lo sacaran del Gobierno, y al mismo tiempo quebrar al propio fujimorismo enemistándolo con su hermana. Eso podía, eventualmente, darle oxígeno para gobernar. Pero quería saber qué opinaba Torres.

–Si ya has ofrecido indultarlo, vas a tener que hacerlo. Van a haber protestas hoy, mañana o cuando lo hagas. En todo caso, en Navidad es mejor que dentro de un mes– le contestó.

Nieto no estaba de acuerdo. Se opuso en todo momento a que Kuczynski concediera la gracia presidencial a Fujimori, siendo que una buena porción de apoyos ciudadanos provenía de un antifujimorismo muy fuerte. Le advirtió que ir en contra de eso –aunque el ambiente navideño históricamente se haya aprovechado para otorgar gracias presidenciales– significaría perder el mayor soporte con el que hasta ese momento contaba su Gobierno. PPK escuchó a ambos e hizo que entre ellos se oyeran. Buscaba en el fondo que Nieto sopesara argumentos científicos de Torres y variara su posición. No se logró. Torres suponía, más bien, que PPK terminaría haciéndole caso a su ministro y no a él. Se equivocó.

Al día siguiente de la reunión, es decir, el 24 de diciembre, el responsable de Ipsos publicaba una columna en el diario El Comercio titulada «La hora de la reconciliación». En ella, Alfredo Torres decía a propósito del indulto (las negritas son mías):

El indulto a Alberto Fujimori contaba hace un mes con 65% de aprobación. Hoy puede haberse consolidado este respaldo, ya que la actitud de Kenji y su grupo conmovió a muchos simpatizantes de PPK, que ahora se han vuelto más anti-Keiko que anti-Alberto. El principio de reciprocidad está en los fundamentos de la cosmovisión andina y la reconciliación y la compasión son la base de la cosmovisión cristiana, con especial sentido en Navidad. Pero desde el punto de vista político, la necesidad de forjar la gobernabilidad es una razón adicional para que PPK proceda con el indulto, ahora.

En la columna no hay mención alguna a la reunión que el responsable de Ipsos había mantenido con el presidente Kuczynski el día anterior. No aparece tampoco ningún disclosure ni nota editorial, aun cuando tanto la reunión como el texto de Opinión tocaban el mismo tema: el entonces posible indulto presidencial al exdictador Alberto Fujimori.

Aquí puede verse la columna como apareció en la versión impresa del diario:

Quise saber si Torres había informado a los responsables del diario de la reunión y del, para mí, evidente conflicto de interés que esta suponía, así que me comuniqué con Fernando Berckemeyer, entonces director de El Comercio, y con Daniela Meneses*, en esa época coordinadora del área de Opinión del diario. El exdirector dijo que no, que Torres no le informó al respecto. Por su parte, la ex coordinadora de Opinión indicó que no recordaba que lo hubiera hecho.

Los relatos de León y Sifuentes no son las primeras menciones públicas de la famosa reunión del día 23 en casa de PPK. De hecho, cinco días después de ocurrida la reunión, y cuatro días después de publicada la columna en El Comercio, ya con el indulto a Fujimori concedido, el presidente de Ipsos admitía en una serie de tuits que se había reunido con el todavía presidente Kuczynski para brindarle su «opinión sobre las consecuencias políticas de su decisión»:

Torres respondía así a lo señalado por la periodista Rosa María Palacios, que, en un post publicado en su blog el día 27 de diciembre, había revelado la participación del responsable de Ipsos en la decisión de PPK. Según Palacios, Torres se había reunido en dos ocasiones con el presidente Kuczynski. En la segunda reunión, siempre según el relato de Palacios, también habría estado presente la esposa de Alfredo Torres, la periodista Cecilia Valenzuela, y ambos habrían estado «insistiendo en el indulto».

23 de diciembre
Reuniones en la casa del Presidente en Choquehuanca para discutir el indulto prometido en secreto a Kenji Fujimori. Del avance del trámite ya se habían encargado los Ministros de Salud y Justicia, desaparecidos en la defensa contra la vacancia. Operativo resulta Carlos Becerra, Presidente de Editora Perú (El Peruano) y asesor del Ministro de Salud, en simultaneo. Ministros presentes fueron Luna, Giuffra, Nieto, Aljovín. Alfredo Torres hizo una exposición con sus cifras sobre las ventajas de indultar a Fujimori. Estuvieron presentes algunos amigos del Presidente. La decisión fue tomada esa tarde. Mercedes Araoz citó por Whatsapp a todos los Ministros y a la bancada a Palacio de Gobierno para el día siguiente, 24, a las 5 pm.

24 de diciembre
Reunión en Cieneguilla en casa del Presidente. Varias fuentes señalan que tanto el Ministro Nieto como el asesor de prensa Freddy Chirinos trataron de disuadir al Presidente de indultar a Fujimori. Le explicaron los riesgos. Un testigo sitúa a Cecilia Valenzuela y a su esposo, Alfredo Torres, en la escena, insistiendo en el indulto. Esa noche, víspera de Navidad, se anuncia el indulto ante los Ministros y la bancada en Palacio de Gobierno. Kenji es el primero en agradecer, después lo haría su hermana Keiko.

Valenzuela, al igual que Torres, negó la segunda reunión. Primero en Twitter:

Y luego en un artículo publicado en el desaparecido site Altavoz (puede leerse fragmentos aquí):

La farsante dice que el 24 de diciembre “un testigo sitúa a Cecilia Valenzuela y a su esposo, Alfredo Torres, en la escena (la casa de Cieneguilla de PPK) insistiendo en el indulto».

Antes de hacer acusaciones de ese calibre, una periodista decente llama a la persona a la que piensa involucrar y confirma el dato que ha recibido. Si la persona a la que llama no le quiere contestar, registra en su crónica su negativa. Esa es la primera norma del periodismo.

Sin embargo, como indican estos dos tuits de Torres (citados también párrafos arriba), la reunión del 23 de diciembre sí tuvo lugar, y pese a ello el presidente de Ipsos no informó al respecto en la columna que sobre el mismo tema publicó el día 24 de diciembre en El Comercio:

La admisión de Torres al parecer pasó desapercibida. Pese a que el presidente de Ipsos Perú sigue manteniendo su columna semanal en el diario, El Comercio nunca ha explicado la participación de su columnista en la decisión que tomó el entonces presidente Kuczynski, ni ha incluido ningún tipo de disclosure a posteriori relacionado con el tema.

A propósito de posibles conflictos de interés, los Principios Rectores del diario El Comercio, en el apartado 13 dedicado a Las Restricciones: Interferencias, Afiliaciones e Incompatibilidades, señalan lo siguiente (las negritas son mías):

c) Las Incompatibilidades.- Son Restricciones al accionar del periodista. Pueden ser de orden personal (no cubrir informaciones sobre las que el redactor tiene un conflicto de intereses), políticas (no actuar en partidos políticos) y laborales (no realizar trabajos en otros medios).

(…)

viii.- LAS INCOMPATIBILIDADES. Se trata de Restricciones al accionar del periodista que puedan afectar su independencia. Pueden ser de orden personal (afiliaciones vinculantes con sectas u otras agrupaciones, que obligan al periodista a acatar órdenes de terceros; el periodista no deberá cubrir informaciones con las que tiene un conflicto de intereses), políticas (no actuar en partidos políticos) y laborales (no desempeñar trabajos periodísticos continuos no autorizados en otros medios, a excepción de docencia, ni asumir cargos públicos).

Lastimosamente, el texto de los Principios Rectores no aclara si estos son extensivos a los colaboradores de la sección Opinión.

Por su parte, la firma Ipsos cuenta con un código de conducta profesional, conocido como Ipsos Green Book, que puede ser consultado en la propia web de la compañía. En él puede leerse lo siguiente (la traducción y las negritas son mías):

Conflicto de interés
Los intereses personales y privados no deben interferir en las relaciones o decisiones de trabajo, estas deben basarse únicamente en consideraciones éticas y de negocios. Los contratos deben adjudicarse estrictamente en base a principios objetivos. Esto aplica también para la selección y evaluación de empleados.

La información obtenida por los empleados [de Ipsos] en el transcurso de sus deberes laborales no puede ser utilizada para su propio beneficio o en el interés de terceros.

(…)

Contribuciones políticas y relaciones gubernamentales
Dada la naturaleza del trabajo realizado por Ipsos (es decir, investigación de mercado y opinión), es importante que Ipsos mantenga siempre una posición neutral no partidaria. No se encuentran autorizadas contribuciones financieras a partidos políticos, políticos o instituciones relacionadas en el nombre de Ipsos sin la aprobación previa de la Junta de Directores.

Luego de hablar con los responsables de El Comercio, me comuniqué con Alfredo Torres para saber por qué no informó de la reunión a sus editores ni incluyó de motu proprio un disclosure que aclarara el, para mí, evidente conflicto de interés.

Torres atendió amablemente mi pedido por whatsapp y mantuvimos una cordial conversación telefónica de 10 minutos. Le pregunté, primero, si como señalaban los libros de León y Sifuentes, y como él mismo había admitido en un par de tuits, se había reunido el día 23 con el entonces presidente Kuczynski para hablar de la posibilidad del indulto. Su respuesta inmediata fue sí. Y prosiguió:

El día 23, aproximadamente al mediodía, me llaman de parte del presidente y me lo ponen al teléfono. Yo estaba manejando, me encontraba en San Isidro y le digo «no te escucho bien, si quieres paso por tu casa y me explicas de qué se trata».

En su casa había varios ministros y congresistas, estuve ahí alrededor de una hora y media, durante la cual las distintas personas presentes daban su opinión sobre el indulto. Yo sostenía, además de comentar los datos que habían aparecido en encuestas de Ipsos, que en términos relativos me parecía mejor hacerlo en Navidad que dejarlo para después, como proponían otros. Había quien hablaba de esperar a la llegada del Papa.

Yo creía que era mejor hacerlo de una vez, que Navidad era una buena fecha y que, por otro lado, la gente iba a entender que si Kenji y los suyos habían votado para salvarle la cabeza había un factor de reciprocidad en la decisión. Y, también pensaba y así lo dije, que de no hacerlo, Kenji y su grupo se iban a voltear, se iban a amistar con el resto del fujimorismo y ahí sí tenía la vacancia asegurada.

A continuación, le pregunté si él o Ipsos habían realizado algún tipo de estudio o encuesta para el presidente. «No», me respondió Torres. Las encuestas a las que hacía alusión en la reunión fueron las realizadas para El Comercio y que son de acceso público en la web del diario. «Mira, pensándolo ahora, yo creo que la razón por la que PPK me llamó fue que unos días antes, comentando el proceso de vacancia, yo dije con unos amigos que me parecía que ahora sí PPK iba a tener que indultar a Fujimori para pagar el favor de Kenji. Eso debió llegar a oídos del presidente», continuó.

Aquí pasé a preguntarle por la columna publicada el día 24 –«La hora de la reconciliación»–, en la que afirmaba: «desde el punto de vista político, la necesidad de forjar la gobernabilidad es una razón adicional para que PPK proceda con el indulto, ahora». ¿Había informado a los editores o responsables de El Comercio de la reunión antes o después de enviar el texto? La respuesta de Torres fue no. «No tenía por qué hacerlo», me dijo. Según recordaba, escribió la columna por la mañana en su oficina y la revisó y envió por la tarde, luego de la reunión en casa del entonces presidente.

Insistí un poco, ¿no pensó en ningún momento que debía hacer algún tipo de disclosure? De nuevo, la respuesta fue no. Ni él ni Ipsos habían asesorado ni trabajado para Kuczynski y esa reunión había sido a título personal y de manera informal. De hecho, me dijo, «lo que puse en la columna es casi exactamente lo que le dije a él». E insistió: «Mi interpretación fue esa, que no ameritaba un disclosure«.

Por último, le pregunté si alguien en Ipsos supo de la reunión con el presidente. «No, no creo, todo esto ocurrió el fin de semana. La reunión fue el sábado, mi columna apareció el domingo, imagino que el lunes lo comenté en la oficina pero no, nadie en la empresa supo de ella durante el fin de semana», me dijo. E insistió:

Mi conversación con el presidente fue a título personal, y así como conversé con él y respondí a sus preguntas, converso con mucha gente a diario, y no veo por qué debería informar de ello ni a El Comercio, mi compromiso con ellos es enviar una columna semanal, ni en Ipsos. A menos, claro, que hubiera un claro conflicto de interés. No podría escribir, por ejemplo, acerca de una empresa para la que estemos haciendo un estudio. Pero este no era el caso.

En el Perú, lastimosamente, esta falta de transparencia es una práctica común entre periodistas y analistas que publican o aparecen regularmente en medios. Tras mi conversación con él, estoy convencido de que Alfredo Torres piensa que no existe ningún conflicto de interés, que no pasa nada por atender el llamado de Kuczynski al mediodía y por la tarde despachar una columna sobre el mismo tema sin informar a sus lectores de que ha podido influir de manera directa en la decisión del presidente.

De hecho, tan habitual es esta práctica que la abogada y periodista Rosa María Palacios –quien, como citaba párrafos arriba, criticó a Torres por haber asesorado al entonces presidente Kuczynski– había hecho exactamente lo mismo un año antes, cuando este era todavía candidato. El 29 de mayo de 2016, Palacios aparecía como comentarista del segundo debate entre PPK y Keiko Fujimori (también lo había hecho en el primero, una semana antes) en el canal estatal TV Perú junto a otros tres periodistas.

En ningún momento durante la emisión ese 29 de mayo, Palacios indicó que había asesorado al candidato Kuczynski durante la preparación para el debate que ahora ella analizaba. Lo hizo recién al día siguiente, el 30 de mayo de 2016, primero en el programa de radio «No hay Derecho» de Radio Santa Rosa y luego en un post de su blog:

Lo primero que cabe hacer es una declaración en pro de la transparencia. Yo participe en el entrenamiento de PPK para el segundo debate. Lo explique esta mañana con Gustavo Gorriti en el programa radial “No hay Derecho” de Ideeleradio que se trasmite en Radio San Borja. Cómo saben, durante la campaña, voy ahí los lunes de 8 am a 9 am. Pensaba hacerlo la próxima semana, después de las elecciones, pero Gustavo, quién también estuvo en este voluntariado conmigo, me convenció de hacerlo hoy.

La historia es breve y me ahorrare detalles para otra ocasión. Me llamó el martes pasado Glatzer Tuesta y me preguntó si me atrevería a decirle a la cara todo lo que le había dicho a PPK en el post debate de Piura, tanto en TV como en radio. Le dije que si.  No me gusta involucrarme directamente con políticos en campaña porque suele prestarse a todo tipo de  malentendidos, que te pasas años explicando. Pero le pregunte a un buen sacerdote amigo con el que me encontré el miércoles que debía hacer. ¿Debe un periodista cruzar la línea que la distancia ética impone respecto a un político? El sacerdote me dijo: “vaya, hágalo por la patria”. Y fui, en el convencimiento de que no estoy ayudando a PPK sino a una causa, que espero triunfe, porque la alternativa afectaría severamente los derechos y libertades de todos los peruanos (sic).

«¿Debe un periodista cruzar la línea que la distancia ética impone respecto a un político?», se pregunta Palacios. Uno pensaría que una periodista de la experiencia de Palacios conoce de sobra la respuesta a esa pregunta. Pensaría lo mismo de un hombre de la trayectoria de Torres, que lleva más de 20 años al frente de una consultora del prestigio de Ipsos y otros tantos años colaborando en medios como columnista.

Pero, como decía antes, lejos de ser la excepción este tipo de conflictos de interés son la norma en la prensa peruana. Quizá va siendo hora de que los periodistas y responsables de medios empiecen a obrar con –y exijan a sus colaboradores– la transparencia que la audiencia, cada vez menos crédula y cada vez más crítica, demanda. Nos jugamos buena parte del poco prestigio que nos queda en ello.

*Disclosure: La periodista Daniela Meneses forma parte del equipo de Comité de Lectura, iniciativa periodística en la que yo también trabajo.